El Colegio de Médicos de Zaragoza avanza en la reforma de su sede para hacerla más accesible, eficiente y abierta a la colegiación y a la ciudadanía

La reforma integral de la sede del paseo de Ruiseñores actúa sobre 1.631 metros cuadrados para mejorar la accesibilidad, la funcionalidad y la eficiencia energética del edificio

El Colegio de Médicos de Zaragoza (COMZ) avanza en la reforma y ampliación de su sede del paseo de Ruiseñores, 2, para convertirla en un edificio más accesible, funcional y eficiente. La intervención, iniciada el pasado mes de junio, adaptará las instalaciones a las necesidades actuales de los profesionales y creará nuevos espacios de formación y encuentro, concebidos también para acercar el Colegio a la ciudadanía.  

Coincidiendo con la finalización de las labores de demolición y desmontaje, que permiten contemplar estos días la estructura del edificio prácticamente al descubierto y antes de avanzar en la configuración de los nuevos espacios, se ha realizado una visita a las obras. Durante el recorrido, el presidente del COMZ, Javier García Tirado, y el arquitecto director de las obras, Javier Hernando, de Grupo GEN Arquitectura, han explicado las principales actuaciones que contempla la reforma y los avances realizados hasta el momento.

"Es un momento especialmente interesante de la obra porque podemos ver el edificio casi desde su origen y empezar a imaginar cómo será la futura sede", ha señalado García Tirado. El presidente ha destacado que el Colegio afronta esta transformación "con mucha ilusión", ya que permitirá contar con unas instalaciones adaptadas a las necesidades actuales y futuras de la profesión médica y de la ciudadanía.

El proyecto actúa sobre una superficie total de 1.631 metros cuadrados y permitirá recuperar para la actividad colegial espacios que hasta ahora tenían un uso limitado, además de concentrar en Ruiseñores servicios, formación y actividades que durante los últimos años habían tenido que desarrollarse también en otros emplazamientos.

Para Javier Hernando, la intervención parte de una idea fundamental: "cuidar lo existente y hacerlo más capaz". La reforma no busca sustituir la identidad del inmueble, sino aprovechar sus cualidades originales y adaptarlas a las necesidades del COMZ. 

Una sede adaptada a las necesidades de los médicos

La reforma responde a las limitaciones que la configuración del edificio y la antigüedad de sus instalaciones imponían al funcionamiento del Colegio. García Tirado ha explicado que las personas con limitaciones de movilidad podían utilizar, básicamente, la planta de acceso, mientras que otros espacios tenían restringido su uso público por razones de seguridad. A ello se sumaba la necesidad de renovar los sistemas de climatización y ventilación.

Para los colegiados, la intervención supondrá disponer de una sede mejor adaptada a los servicios, la formación continuada y las actividades de la institución. El presidente ha destacado que el proyecto busca reforzar también "esa sensación de pertenencia, ese orgullo de identidad como médico", con espacios que favorezcan la participación y el encuentro entre profesionales.

Aunque las obras se ejecutan ahora, el proyecto tiene su origen en la etapa de la anterior presidenta del COMZ, la doctora Ferrer. García Tirado ha recordado que la junta directiva de entonces, de la que él formaba parte, comenzó a trabajar en la reforma, pero “la pandemia de la COVID-19 supuso un parón en su desarrollo”. Tras completar la tramitación necesaria, la intervención se ha podido poner en marcha.

Más formación y mejores instalaciones

Una de las actuaciones más visibles será la transformación del antiguo espacio bajo cubierta, hasta ahora de uso muy limitado, en una nueva planta destinada principalmente a formación continuada.

La accesibilidad mejorará con un ascensor panorámico que conectará todos los niveles del edificio. Una nueva escalera reorganizará los recorridos interiores y responderá a las exigencias actuales de evacuación y seguridad. En la planta −1, la apertura de un patio inglés ajardinado introducirá luz natural y ventilación y permitirá recuperar este nivel para formación, reuniones, actividades culturales y espacios de relación entre colegiados.

La reforma permitirá reducir el consumo energético del edificio con sistemas de climatización más eficientes, paneles solares en la cubierta y mejoras en el aislamiento de las ventanas. Además, la iluminación se adaptará al uso de cada espacio para evitar consumos innecesarios. 

Todo ello se realizará preservando la identidad brutalista del edificio, proyectado en 1978 por José Manuel Sancho Garralaga y caracterizado por el hormigón visto, las carpinterías de madera y un gran espacio interior que relaciona las distintas plantas. "No se pretende transformar el edificio en algo diferente, sino reconocer sus cualidades originales", ha señalado Hernando.

Las obras comenzaron en junio de 2026 y su finalización está prevista para finales de 2027. 

Una sede abierta a Zaragoza

La transformación de Ruiseñores no se plantea únicamente desde las necesidades internas del Colegio. El proyecto busca también reforzar la relación de la institución con la sociedad y permitir que parte de sus nuevos espacios polivalentes puedan acoger actividades divulgativas, culturales y encuentros abiertos a la ciudadanía.

"Queremos que la sociedad sienta también esta sede como un espacio cercano", ha afirmado García Tirado. "Que la ciudadanía y, por supuesto, nuestros colegiados dispongan de un lugar a su servicio y que nos permita acercar todavía más la profesión médica a Zaragoza".

Para el presidente del COMZ, el edificio será únicamente el soporte de esa nueva etapa: "Al final serán nuestros colegiados quienes le den la esencia, la vida y el alma a la nueva sede".

Render de Grupo Gen Arquitectura


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