Comunicado Oficial del Consejo De Colegios de Médicos de Aragón: por un Estatuto Médico Propio, por nuestra dignidad profesional

El Consejo expresa su rechazo a un modelo laboral que pone en riesgo la sostenibilidad del SNS.

Desde el Consejo de Colegios de Médicos de Aragón, ante la reciente tramitación del Anteproyecto de Estatuto Marco de los Profesionales del Sistema Sanitario, rubricado de forma vergonzante a espaldas de cualquier representación de la profesión médica, nos vemos en la obligación de manifestar nuestro más firme rechazo al rumbo que las autoridades sanitarias ministeriales han tomado de forma unilateral. Nuestra profesión se encuentra en una encrucijada histórica: o defendemos nuestra dignidad y la calidad del Sistema Nacional de Salud (SNS), o permitimos que se perpetúe un modelo de precariedad que pone en riesgo la asistencia a la población en condiciones de calidad, seguridad, y equidad.

Una reforma sin consenso

La aprobación de este Estatuto se ha realizado sin el diálogo ni el consenso necesario con los médicos. Es inadmisible que el marco regulador de nuestra vida laboral ignore la realidad de quienes somos piedra angular del sistema. Este documento no solo no soluciona los problemas estructurales, sino que supone un retroceso en la calidad asistencial al perpetuar condiciones laborales que calificamos de lamentables.

La urgencia de un Estatuto Médico Propio

Los médicos no somos un colectivo más dentro del sistema; nuestra responsabilidad técnica, científica y legal exige una regulación específica. El actual borrador pretende normalizar jornadas extenuantes, obligando a los profesionales a realizar guardias de 17 y 24 horas, con semanas laborales que superan las 45 horas de promedio y techos de horas extra que pueden rebasarse impunemente. Estas cifras son, sencillamente, incompatibles con la salud física y mental del médico, y con la seguridad del paciente.

Nuestras Reivindicaciones Irrenunciables

Para frenar el deterioro del SNS y los alarmantes niveles de burnout (especialmente críticos entre nuestros residentes), exigimos que el nuevo Estatuto contemple:

  • Jornadas Laborales Seguras: Eliminación de la discriminación en la regulación de la jornada. Las guardias de 24 horas han demostrado ser perjudiciales, aumentando la incidencia de diversas patologías físicas y mentales asociadas al estrés, además de elevar el riesgo de error asistencial.

  • Reconocimiento Profesional Grupo A1+: Nuestra formación superior (grado -mal denominado así- y formación especializada) supera los 10-11 años de preparación técnica, según especialidades. Exigimos una categoría profesional acorde a esta exigencia formativa.

  • Profesión de Riesgo: El contacto con agentes biológicos, químicos, y muy especialmente el estrés inherente a decisiones críticas, debe ser reconocido legalmente.

  • Protección frente a las agresiones: Es urgente implementar medidas reales de seguridad en todo el sistema sanitario, pero con especial énfasis en la Atención Primaria, y servicios de Urgencias.

  • Reconocimiento Retributivo Justo: Cada año, entre 400 y 600 médicos emigran a otros países de la Unión Europea buscando condiciones competitivas. No podemos seguir exportando talento por falta de una retribución equivalente al nivel científico-técnico desarrollado.

  • Dignidad para el personal MIR: El residente no puede ser considerado "mano de obra barata" para cubrir las deficiencias del sistema; hay que posibilitar el reconocimiento real de sus derechos.

Un llamamiento a la acción

Como médicos, reiteramos que la estabilidad laboral y la seguridad en el ejercicio profesional no son solo demandas laborales; son la garantía de un servicio asistencial humano, seguro, y de calidad. No aceptaremos parches que maquillen la precariedad.

Por todo lo anterior, desde este Consejo de Colegios de Médicos de Aragón, respaldamos la hoja de ruta elaborada por nuestros representantes sindicales médicos, conteniendo las movilizaciones y medidas de presión con las que intentar revertir la grave situación que vivimos. Aún siendo conscientes de las repercusiones que estas medidas puedan conllevar para el funcionamiento inmediato de nuestro sistema sanitario, algo que nos preocupa profundamente, y siendo indeseables para la profesión médica, también debemos ser consecuentes con algo más trascendente: están muy seriamente amenazados el futuro y la sostenibilidad de nuestro sistema sanitario, que se tambalea de forma crítica si no conseguimos revertir esta grave amenaza.

Nuestros colegas médicos que lideran el Ministerio de Sanidad, ministra y secretario de estado, nos han abocado irresponsable e irremediablemente a la adopción de estas medidas extremas.

Firmado:
La Junta de Gobierno del
Consejo de Colegios de Médicos de Aragón